jueves, 7 de febrero de 2013

18 de Abril

           "Cuando se recurre al último recurso, y aun así no está el resultado que debería darse, es cuando se debe actuar en contra de tu voluntad, o auto-Negarte" fueron las últimas palabras que escuché de él 7 días antes que se fuera, hoy ya son 15 días que no se sabe nada de ellos no sé si estará vivo, aunque me tranquiliza pensar que sí lo está, era ES mi hermano y lo extraño demasiado.
    En los últimos meses no ha bajado el nivel de ataques, bueno, mejor dicho ha subido demasiado, no dejan de atacar, y ahora es como si se organizaran para hacer daño, llegan por oleadas, hordas de hasta cien o doscientos, realmente es una de las cosas más aterradoras que he vivido que estoy viviendo, mejor dicho, pero es algo de lo que ya no se puede huir, ¡NO PUEDO CREER LO QUE ESTÁ PASANDO ES ATERRADOR!, pero de eso quiero hablarte más adelante. Qué más podría contarte, a Guillermo mi amigo de México, lo mordieron en la pierna, casi se la amputan, afortunadamente lograron contrarrestar la infección, Perdimos a Jon un estadounidense, a Flavio y Carlo dos Brasileños, y a Carlos, un Chileno... No sé si decir que afortunadamente no salí en esa expedición, o decir, lamentablemente no iba ahí, para poder ver el fin de esta masacre, pero al mismo tiempo pienso en tu sonrisa, y muchas de las cosas que hacíamos, la despreocupación de nuestros juegos y actos, olvidando de alguna manera todo lo que podría venir, me da nostalgia, pero al mismo tiempo fuerza pensar en esos días. Pero al contrastarlos con lo que está ocurriendo ahora me deprime un poco, pero al mismo tiempo (también) el saber que todo tiene un propósito mayor es algo que aunque no me guste el presente, el futuro está seguro (esto último es un descubrimiento reciente que he tenido)
Bueno Volviendo a lo de Pedro, después de escuchar lo último que me dijo, pasaron 7 noches y se fue en un pelotón para poder ver movimientos enemigos, y no han vuelto, creo... Que ya no está vivo, aunque como te decía me gusta pensar que sí, espero que no le digas nada a su hermana hasta que sepamos realmente qué pasó con él.
    Te amo, eso lo sé, y es una de las pocas cosas que puedo asegurar, y tenerlas presente, todo lo demás es como arena movediza, todo está por caerse siempre, y es más inseguro que mi inseguridad así que de alguna u otra manera me siento seguro de mi mismo, he aprendido algunas cosas, pues cuando no estamos alerta, podemos hacer cualquier cosa, aveces jugamos fútbol aunque no me agrada mucho, otras veces cartas, es más entretenido, pero lo que anhelo siempre hacer es meditar y orar, haciendo estas dos cosas, he sacado algunas conclusiones, que tal vez sería bueno contártelas  Lo primero es referente al sufrimiento, empezó todo, cuando un compañero carpa preguntó sarcásticamente sobre qué era el sufrimiento, lo interesante fue la reacción del resto de mis compañeros, hubo un silencio se notó que era una pregunta que no se podía tomar a la ligera, hemos sufrido mucho, pensé, pero en realidad todos hemos sufrido mucho, tú, nuestras familias, la gente, nosotros acá en el frente, y de inmediato me acordé de un libro que leí hace años, y decía: "el que tiene un por qué vivir sabrá encontrar el cómo" y descubrí que el sufrimiento tiene sentido... un sentido que puedes dejar que sea EL sentido del sufrimiento o darle el sentido que quieras... Lógicamente, es mejor darle el real sentido, empecé a compartir este pensamiento, y realmente causó algo bueno en mis compañeros, mejor que el que esperaba, ahora se comenta sobre esto y eso me da un poco de alegría también, antes se evitaba pensar sobre nuestra situación, para evitar colapsos y esas cosas, ahora podemos pensar y sobreponernos de apoco.
        Muchas cosas más podría contarte, pero nos están llamando, por alguna razón. Me despido mi amor, y bueno, aquí va lo difícil... Sé que esta carta no te llegará.
La razón del por qué empecé a pensar en el sufrimiento, es porque sé que tu ciudad fue arrasada completamente, el último reporte que tuvimos de sobrevivientes, fueron dos en toda la ciudad, una niña como de 17 años y un hombre de 32 que los trajeron acá al refugio, él se está alistando, y ella está en la enfermería ayudando...
     No sé, si estúpidamente enviar clandestinamente esta carta o solamente quemarla y que me ayude como medio para desahogarme.
   Sé que la enviaré. Te amo.

PD. Se me olvidó escribirte, y como no tengo tiempo para escribir la carta de nuevo, te lo digo ahora, también estuve pensando, en la muerte, en qué pasa... en algún método de terminar con todo esto, esta pesadilla, y que no sea solo la muerte y ya, y lo que saqué por conclusión después de pensar días, y ver la muerte de cerca, chocar con ella, jugar con ella, es que la única forma que existe para salvar a alguien y salvarme a mi mismo, es por amor y por medio del amor, nada nos queda, absolutamente nada, no tenemos pertenencias, no sabemos si la comida alcanzará para mañana, si viene una horda y nos despedazan por la noche, o ahora mismo, podemos defendernos pero tarde o temprano caeremos, ¿a qué nos aferramos? a lo más liberador, el darse por otro. Creo que puedo decir con autoridad por lo que he vivido, que la única manera de salvar a alguien es por amor y a través del amor, y pienso en tí, y mi familia, y mis compañeros... y sé que es así, y al mismo tiempo se me viene a la mente que hace miles de años alguien murió por amor y luego resucitó, creo que estoy empezando a entender, el acto de aquel hombre, lo estoy entendiendo y caigo en la cuenta...  del por qué no es humano lo que nos redime.. y eso me hace bien, y el sufrimiento cobra sentido.

Te amo demasiado, aun más que antes.

E. Silverking.

domingo, 3 de febrero de 2013

En el altar


-¡Corre!
-¡No puedo!- dijo sollozando.
-¡Corre!- Volvió a gritar la mujer- ¡Vamos! ¡Corre! ¿Qué esperas?
-No puedo… Ven conmigo, tengo miedo.
-Supéralo, niña. Ahora ¡Corre!- Se oyó un disparo a lo lejos, otro, un poco más cerca.- ¡Largo!
-No sé por dónde.
-A la derecha del altar, hay una puerta, sal por ahí.- Dijo atropelladamente.- Sigue derecho por el pasillo, la penúltima puerta a la izquierda, es la bodega, entra y ciérrala por dentro, la llave está puesta, no prendas la luz, junto a la puerta hay una linterna, en la esquina derecha del fondo de la bodega, hay una trampilla en el piso, bajo un baúl de madera, entra ahí y espera a que vaya a buscarte. Ahora ¡Vete!- Otro disparo. Sus esfuerzos por parecer calmada se perdieron ante la inmovilidad de la niña y la creciente cercanía de los disparos- ¡¿Qué te pasa?!
-Tengo miedo.
-Yo también.- dijo arrodillándose frente a la niña.- Pero Dios está con nosotros.
-¿Y si mueres?
-Si muero, es porque Dios me necesita con Él y sabe que nada te faltará. Ahora, debes ser fuerte, escóndete, yo iré por ti, ahora, corre pequeña ¡Corre!
Los disparos se oían cada vez más cerca, cuando la niña llegó a la puerta, se volvió y vio como un hombre entraba por una puerta justo frente a ella y corría hacia a la mujer, que estaba de pie en el centro de la iglesia. Cerró la puerta rápido y corrió hasta la bodega, la llave estaba puesta, tal como indicó la mujer, la sacó, entró, cerró por dentro y se la guardó en el bolsillo, no fue difícil encontrar la linterna.- Otro disparo.- Lo difícil fue encontrar la trampilla, una vez adentro, se acurrucó y comenzó a orar, hasta que se quedó dormida.

-Buenos días, señorita Ángela.
-Buenos días, Don Esteban ¿Cómo está?
-Muy bien, gracias ¿Está nerviosa?
-Un poco
-No se preocupe, es normal, le deseo felicidad, que Dios la bendiga.
-Muchas gracias, Don Esteban, que Dios lo bendiga.- Dicho esto salió de la recepción del edificio a la casa de su futura cuñada, ahí se arreglarían todas y la recogerían irían a buscar para ir a la iglesia.
Mientras conducía, no dejaba de pensar en el sueño de la noche anterior, despertó bañada en sudor frío y con lágrimas en los ojos ¿En qué mundo se entra con armas de fuego a una iglesia? Los titulares del día siguiente eran espeluznantes. Pandilla ataca a familia cristiana por venganza ¿Qué clase de idiota era el editor de ese periódico? Su madre trabajaba con casos sociales de madres solteras, ayudó a una joven a encontrar un lugar mejor y ella dejó al padre del bebé, y este, no encontró nada mejor, que culpar a mi madre. Entraron a la casa en medio de la noche y mi padre los contuvo para que mi mamá y yo pudiésemos escapar, gracias a Dios esa noche mi hermano no estaba en casa y la policía llegó a tiempo, mas nunca olvidaría la cara del hombre que entró a la iglesia por la puerta lateral, su mirada, la expresión de su rostro.
El auto llegó a buscarme y mi cuñada subió conmigo para ayudarme con el vestido, camino a la iglesia intenté estar calmada, pero no dejaba de ver la mirada de ese hombre que iba directo hacia mi madre. Han pasado veinte años desde entonces, hoy es el día de mi boda y no había soñado con eso en años.
-Ángela ¡Ángela!
-¿Qué pasa?
-Llegamos, despierta.
Miré y efectivamente, estábamos ante la puerta de la iglesia y el hombre de aquella noche estaba ahí, acercándose al vehículo, mi corazón comenzó a latir cada vez más rápido, era inevitable, abrió la puerta y con una sonrisa radiante me tendió la mano para ayudarme a bajar del auto, mientras mi cuñada me ayudaba con el vestido.- Te ves preciosa.- Me dijo- ¿Estás lista?- Una lágrima rodó por mi mejilla, igual que aquella noche cuando lo vi.
-Tengo miedo.- Susurré.
-Yo también, preciosa, pero Dios está con nosotros.- Me secó la lágrima con gesto cariñoso y recordé como besó a mi madre esa noche, se estaban despidiendo y aquí está, aquí estamos todos, vivos, mi madre me sonríe y mi padre me lleva del brazo hacia el altar en el que alguna vez pensé que moriría, pero ahora la luz del sol entra a raudales, el hombre que amo me espera al final del pasillo y elevo una plegaria en agradecimiento a Dios, por estar viva y por estar siempre con nosotros…

Lady Marianne