lunes, 29 de abril de 2013

...una y otra vez, y de nuevo.

...Sentado de nuevo en el mismo sillón, con el mismo libro, leyendo la misma página, me pregunté qué había pasado, por un momento pensé que ya había terminado este capítulo, pero al parecer no, tal vez nunca pasé de página, o quizás me quedé dormido cuando aún leía y soñé que había avanzado la historia. Mi mente se inunda con una sola palabra, como si flotara y chocara con los bordes de mi cabeza: "Valor". ¿Soy un cobarde? O muy tonto por leer nuevamente la misma página, una y otra vez, sabiendo el resultado, es como tropezar con la misma piedra, de hecho eso es, pero aun así no salgo de este bucle, es como si terminara de leer, pero volviera al mismo instante y solo extrañas sensaciones me aseguraran que puede ser todo un simple viaje al pasado, pero aquí estoy confundido. Y yo que me jacto de ayudar, y no soy capaz de ayudarme, claro, no es necesario ayudarme para poder ayudar, ¿o sí? La respuesta se vuelve evidente.
Sentado de nuevo en el mismo sillón, con el mismo libro, leyendo la misma página, me pregunté qué había pasado, por un momento pensé que ya había terminado este capítulo, pero al parecer no, tal vez nunca pasé de página, o quizás me quedé dormido cuando aún leía y soñé que había avanzado la historia. Mi mente se inunda en una sola palabra, como si flotara y chocara con los bordes de mi cabeza, Valor. ¿Soy... Últimamente me sucede a menudo, siempre es lo mismo, creo que ya pasé por esta página, es como si no pudiera salir de un ciclo eterno, de no entendimiento, me sé de memoria como termina esta hoja, y aun así lo sigo leyendo, al final pareciera que es como si quisiera volver a leerlo, como si necesitara leerlo una y otra vez, y tal vez... Sentado de nuevo en el mismo sillón, con el mismo libro, leyendo la misma página, me pregunté qué había pasado, por un momento pensé que ya había terminado este capítulo, pero al parecer... Página conocida, es como si leyera una... Y ya sé dónde estoy...sentado de nuevo en el mismo sillón... con el mismo libro, leyendo la misma página, me pregunté qué había pasado, por un momento pensé que ya había terminado este capítulo... Y aquí es donde debo empezar, es esencial dejar de perderme en el círculo sin fin que toman mis pensamientos, las respuestas están en el mismo lugar, el problema está cuando estoy ocupado intentando explicarme por qué estoy aquí, en vez de intentar buscar la manera de salir de aquí... Sentado de nuevo en el mismo sillón, con el mismo libro, leyendo la misma página, me di cuenta que la salida es ponerme de pie, dejar el cómodo sillón atrás, hacer a un lado el libro, no olvidarlo, eso sí, pero empezar a vivir ¿Y las respuestas? sí, están donde las demás, tan cerca como el mismo sillón o el mismo libro, el problema es el camino que tome, debería ser el camino que me lleva a la vida, porque es el camino el que nos lleva a la vida, o el camino es la vida ¿cuál es el camino? quizás es el mismo creador de la vida.

domingo, 17 de marzo de 2013

Café

    'El problema no está fuera, el problema está dentro' Solía repetirme mi padre cuando tenía problemas existenciales, lamentablemente tenía razón, no poder controlar lo que dentro de mí había me desesperaba, hasta el punto de creer que el control de mi vida no lo tenía, y en cierto sentido no lo tenía.
    Eran las tres y media de la tarde, aproximadamente, y fuera de mi casa, niños gritaban sin parar corriendo de un lado a otro, jugando mil veces a lo mismo, repitiendo todo el rato el mismo sistema de juego, no los entendía, y parecía ridículo cuestionarme el actuar de los niños, pues... Son niños y evidentemente había un error en lo que pensaba.  Después de tomarme casi 5 tazas de café de grano espeso, sentía que mi corazón podría salir en cualquier momento, y ahí comprendí por qué me molestaban los niños de afuera.
    Estaba leyendo un libro cuando la vista se me empezó a nublar, me maree y corrí al baño a vomitar nada, porque nada tenía en el estómago, solo café espeso de quizá qué parte de Colombia.
Tenía un enredo bastante complicado en la cabeza, aparte de lo desorientado que estaba por mi situación física, no entendía varias cosas que me atormentaban a menudo,  sabía como era la vida, pero no quería aceptarlo, ¿Por qué aceptar algo simplemente por creer saber como es? Algo en mí crecía, un hambre extraño de conocer más allá de la percepción imperante (pero no absoluta) llamada razón, algo había más allá, y la ficción que nos obligábamos a digerir estúpidamente los humanos, la única ficción que nos tragábamos fácilmente era que la razón era lo que nos mantenía en pie, el sentido común era lo correcto y que nada fuera de esto existía. ¡Qué estúpido conformismo!
Sabía que tal vez nunca tendría respuesta a las preguntas que envolvían mi cabeza, pero si tenía el hambre de encontrarlas y esa era la fuerza que tiraba del carro. Posibles realidades no quería pensar porque serían nada más que ficción, quería estar totalmente lúcido para experimentar  y ver en su máximo esplendor y sin complicaciones lo que la vida, o aun más que eso, lo que el creador de la vida podía y quería entregar.

E.Silverking

jueves, 7 de marzo de 2013


         
         Siempre los poetas han reconocido al caminar, al viajar, al olfatear y al deambular como los mejores caldos de emprendimiento de los sueños y lo son, en algo mi alma se arrepiente y es el de convertir los versos en técnicas del trabajo neuronal y dejar de lado la expresión humana y lo real de aquellos mismos términos, “caminar” bajo la conjugación de los vientos que recorren las voces desde lo boreal a lo austral, “viajar” entendiendo que si un paso das son momentos los que capturas y no kilómetros, “olfatear” aromas que se esfuman en el interior mismo del pensar y el sentir. El “deambular” debe estar después de un punto seguido por la simple razón, la razón simple de que es la mirada de la línea ferroviaria que perdió las vías y salto al esponjoso y ambicioso mundo de las nubes y el humo pues su forma es ambiciosamente inesperada pero contagiada de la esencia  de la vida, la persona y el hombre que se olvidó de deambular perdió su zapatos de lona y los hecho al fondo del mar.
       Cuando él intentó correr con las alforjas vacías, sin los instrumentos del cosmonauta de las palabras se perdió en la mirada de las calles que van y vienen y cuando piensas que vuelven realmente van, como si el policía que las dirige las tuviera tan claras que es capaz de confundirte en tu propia materia gris y lo hace, pues el controla el flujo y el desarrollo de los caminos; Pues corrió igualmente invocando a los elementos sobre inteligentes como las cuerdas de la madera que resuenan entre las clavijas y sintiendo a la luz de los ojos la mirada de ella y el desencuentro con el destino a la vuelta de la esquina.
         La poesía no se entiende, se vive y las letras son uno de los diques que la logran detener.

jueves, 7 de febrero de 2013

18 de Abril

           "Cuando se recurre al último recurso, y aun así no está el resultado que debería darse, es cuando se debe actuar en contra de tu voluntad, o auto-Negarte" fueron las últimas palabras que escuché de él 7 días antes que se fuera, hoy ya son 15 días que no se sabe nada de ellos no sé si estará vivo, aunque me tranquiliza pensar que sí lo está, era ES mi hermano y lo extraño demasiado.
    En los últimos meses no ha bajado el nivel de ataques, bueno, mejor dicho ha subido demasiado, no dejan de atacar, y ahora es como si se organizaran para hacer daño, llegan por oleadas, hordas de hasta cien o doscientos, realmente es una de las cosas más aterradoras que he vivido que estoy viviendo, mejor dicho, pero es algo de lo que ya no se puede huir, ¡NO PUEDO CREER LO QUE ESTÁ PASANDO ES ATERRADOR!, pero de eso quiero hablarte más adelante. Qué más podría contarte, a Guillermo mi amigo de México, lo mordieron en la pierna, casi se la amputan, afortunadamente lograron contrarrestar la infección, Perdimos a Jon un estadounidense, a Flavio y Carlo dos Brasileños, y a Carlos, un Chileno... No sé si decir que afortunadamente no salí en esa expedición, o decir, lamentablemente no iba ahí, para poder ver el fin de esta masacre, pero al mismo tiempo pienso en tu sonrisa, y muchas de las cosas que hacíamos, la despreocupación de nuestros juegos y actos, olvidando de alguna manera todo lo que podría venir, me da nostalgia, pero al mismo tiempo fuerza pensar en esos días. Pero al contrastarlos con lo que está ocurriendo ahora me deprime un poco, pero al mismo tiempo (también) el saber que todo tiene un propósito mayor es algo que aunque no me guste el presente, el futuro está seguro (esto último es un descubrimiento reciente que he tenido)
Bueno Volviendo a lo de Pedro, después de escuchar lo último que me dijo, pasaron 7 noches y se fue en un pelotón para poder ver movimientos enemigos, y no han vuelto, creo... Que ya no está vivo, aunque como te decía me gusta pensar que sí, espero que no le digas nada a su hermana hasta que sepamos realmente qué pasó con él.
    Te amo, eso lo sé, y es una de las pocas cosas que puedo asegurar, y tenerlas presente, todo lo demás es como arena movediza, todo está por caerse siempre, y es más inseguro que mi inseguridad así que de alguna u otra manera me siento seguro de mi mismo, he aprendido algunas cosas, pues cuando no estamos alerta, podemos hacer cualquier cosa, aveces jugamos fútbol aunque no me agrada mucho, otras veces cartas, es más entretenido, pero lo que anhelo siempre hacer es meditar y orar, haciendo estas dos cosas, he sacado algunas conclusiones, que tal vez sería bueno contártelas  Lo primero es referente al sufrimiento, empezó todo, cuando un compañero carpa preguntó sarcásticamente sobre qué era el sufrimiento, lo interesante fue la reacción del resto de mis compañeros, hubo un silencio se notó que era una pregunta que no se podía tomar a la ligera, hemos sufrido mucho, pensé, pero en realidad todos hemos sufrido mucho, tú, nuestras familias, la gente, nosotros acá en el frente, y de inmediato me acordé de un libro que leí hace años, y decía: "el que tiene un por qué vivir sabrá encontrar el cómo" y descubrí que el sufrimiento tiene sentido... un sentido que puedes dejar que sea EL sentido del sufrimiento o darle el sentido que quieras... Lógicamente, es mejor darle el real sentido, empecé a compartir este pensamiento, y realmente causó algo bueno en mis compañeros, mejor que el que esperaba, ahora se comenta sobre esto y eso me da un poco de alegría también, antes se evitaba pensar sobre nuestra situación, para evitar colapsos y esas cosas, ahora podemos pensar y sobreponernos de apoco.
        Muchas cosas más podría contarte, pero nos están llamando, por alguna razón. Me despido mi amor, y bueno, aquí va lo difícil... Sé que esta carta no te llegará.
La razón del por qué empecé a pensar en el sufrimiento, es porque sé que tu ciudad fue arrasada completamente, el último reporte que tuvimos de sobrevivientes, fueron dos en toda la ciudad, una niña como de 17 años y un hombre de 32 que los trajeron acá al refugio, él se está alistando, y ella está en la enfermería ayudando...
     No sé, si estúpidamente enviar clandestinamente esta carta o solamente quemarla y que me ayude como medio para desahogarme.
   Sé que la enviaré. Te amo.

PD. Se me olvidó escribirte, y como no tengo tiempo para escribir la carta de nuevo, te lo digo ahora, también estuve pensando, en la muerte, en qué pasa... en algún método de terminar con todo esto, esta pesadilla, y que no sea solo la muerte y ya, y lo que saqué por conclusión después de pensar días, y ver la muerte de cerca, chocar con ella, jugar con ella, es que la única forma que existe para salvar a alguien y salvarme a mi mismo, es por amor y por medio del amor, nada nos queda, absolutamente nada, no tenemos pertenencias, no sabemos si la comida alcanzará para mañana, si viene una horda y nos despedazan por la noche, o ahora mismo, podemos defendernos pero tarde o temprano caeremos, ¿a qué nos aferramos? a lo más liberador, el darse por otro. Creo que puedo decir con autoridad por lo que he vivido, que la única manera de salvar a alguien es por amor y a través del amor, y pienso en tí, y mi familia, y mis compañeros... y sé que es así, y al mismo tiempo se me viene a la mente que hace miles de años alguien murió por amor y luego resucitó, creo que estoy empezando a entender, el acto de aquel hombre, lo estoy entendiendo y caigo en la cuenta...  del por qué no es humano lo que nos redime.. y eso me hace bien, y el sufrimiento cobra sentido.

Te amo demasiado, aun más que antes.

E. Silverking.

domingo, 3 de febrero de 2013

En el altar


-¡Corre!
-¡No puedo!- dijo sollozando.
-¡Corre!- Volvió a gritar la mujer- ¡Vamos! ¡Corre! ¿Qué esperas?
-No puedo… Ven conmigo, tengo miedo.
-Supéralo, niña. Ahora ¡Corre!- Se oyó un disparo a lo lejos, otro, un poco más cerca.- ¡Largo!
-No sé por dónde.
-A la derecha del altar, hay una puerta, sal por ahí.- Dijo atropelladamente.- Sigue derecho por el pasillo, la penúltima puerta a la izquierda, es la bodega, entra y ciérrala por dentro, la llave está puesta, no prendas la luz, junto a la puerta hay una linterna, en la esquina derecha del fondo de la bodega, hay una trampilla en el piso, bajo un baúl de madera, entra ahí y espera a que vaya a buscarte. Ahora ¡Vete!- Otro disparo. Sus esfuerzos por parecer calmada se perdieron ante la inmovilidad de la niña y la creciente cercanía de los disparos- ¡¿Qué te pasa?!
-Tengo miedo.
-Yo también.- dijo arrodillándose frente a la niña.- Pero Dios está con nosotros.
-¿Y si mueres?
-Si muero, es porque Dios me necesita con Él y sabe que nada te faltará. Ahora, debes ser fuerte, escóndete, yo iré por ti, ahora, corre pequeña ¡Corre!
Los disparos se oían cada vez más cerca, cuando la niña llegó a la puerta, se volvió y vio como un hombre entraba por una puerta justo frente a ella y corría hacia a la mujer, que estaba de pie en el centro de la iglesia. Cerró la puerta rápido y corrió hasta la bodega, la llave estaba puesta, tal como indicó la mujer, la sacó, entró, cerró por dentro y se la guardó en el bolsillo, no fue difícil encontrar la linterna.- Otro disparo.- Lo difícil fue encontrar la trampilla, una vez adentro, se acurrucó y comenzó a orar, hasta que se quedó dormida.

-Buenos días, señorita Ángela.
-Buenos días, Don Esteban ¿Cómo está?
-Muy bien, gracias ¿Está nerviosa?
-Un poco
-No se preocupe, es normal, le deseo felicidad, que Dios la bendiga.
-Muchas gracias, Don Esteban, que Dios lo bendiga.- Dicho esto salió de la recepción del edificio a la casa de su futura cuñada, ahí se arreglarían todas y la recogerían irían a buscar para ir a la iglesia.
Mientras conducía, no dejaba de pensar en el sueño de la noche anterior, despertó bañada en sudor frío y con lágrimas en los ojos ¿En qué mundo se entra con armas de fuego a una iglesia? Los titulares del día siguiente eran espeluznantes. Pandilla ataca a familia cristiana por venganza ¿Qué clase de idiota era el editor de ese periódico? Su madre trabajaba con casos sociales de madres solteras, ayudó a una joven a encontrar un lugar mejor y ella dejó al padre del bebé, y este, no encontró nada mejor, que culpar a mi madre. Entraron a la casa en medio de la noche y mi padre los contuvo para que mi mamá y yo pudiésemos escapar, gracias a Dios esa noche mi hermano no estaba en casa y la policía llegó a tiempo, mas nunca olvidaría la cara del hombre que entró a la iglesia por la puerta lateral, su mirada, la expresión de su rostro.
El auto llegó a buscarme y mi cuñada subió conmigo para ayudarme con el vestido, camino a la iglesia intenté estar calmada, pero no dejaba de ver la mirada de ese hombre que iba directo hacia mi madre. Han pasado veinte años desde entonces, hoy es el día de mi boda y no había soñado con eso en años.
-Ángela ¡Ángela!
-¿Qué pasa?
-Llegamos, despierta.
Miré y efectivamente, estábamos ante la puerta de la iglesia y el hombre de aquella noche estaba ahí, acercándose al vehículo, mi corazón comenzó a latir cada vez más rápido, era inevitable, abrió la puerta y con una sonrisa radiante me tendió la mano para ayudarme a bajar del auto, mientras mi cuñada me ayudaba con el vestido.- Te ves preciosa.- Me dijo- ¿Estás lista?- Una lágrima rodó por mi mejilla, igual que aquella noche cuando lo vi.
-Tengo miedo.- Susurré.
-Yo también, preciosa, pero Dios está con nosotros.- Me secó la lágrima con gesto cariñoso y recordé como besó a mi madre esa noche, se estaban despidiendo y aquí está, aquí estamos todos, vivos, mi madre me sonríe y mi padre me lleva del brazo hacia el altar en el que alguna vez pensé que moriría, pero ahora la luz del sol entra a raudales, el hombre que amo me espera al final del pasillo y elevo una plegaria en agradecimiento a Dios, por estar viva y por estar siempre con nosotros…

Lady Marianne

martes, 29 de enero de 2013

El principio del resto

Un monstruo gigante me empezó a perseguir, un mutante de 6 metros que quería devorarme, o solo despedazarme, intenté perderlo de vista, pero no pude, no podía pensar con el estres, un haz de luz atravesó mi mente, pensé, paré y miré hacia atrás... era él, uno de mis miedos, ya habia luchado contra él en otras ocasiones, siempre habia perdido, pero esta vez sentía que era la ocación en que podría pisarlo definitivamente y hacerlo desaparecer de la faz de donde fuera que existiera. Estaba esperando, firme esperando para enfrentarlo, cuando sentí una mano en mi hombro... "no es necesario que lo hagas solo" me dijo. "Pero es MI miedo" respondí, "los compartiste conmigo" respondió, y sonrió, en eso el tiempo se detuvo, y todas las cosas quedaron suspendidas en el aire, y comprendí que el ser con el que estaba parado, era el dueño de todo. Mis ojos se abrieron y pude ver por sobre todo lo que estaba ahí, hasta mis miedos parecian pequeños, abrió en mi una puerta que antes no entendía, ni siquiera sabía que existía, entendí la realidad, no como me la pintó o intentó pintar mil veces el mundo con cosas como racionalidad, esto era más grande, Más inmeso, más sublime esto era la realidad.
Todo volvió a su normalidad, miré a la bestia que me perseguía, y lo enfrenté esta vez con un poder que no era mío.

sábado, 26 de enero de 2013

Lo que guardan las silenciosas arrugas.

Salí después de haber tenido un par de discusiones con mi padre, caminé hasta llegar a una plazuela, había una pileta sin agua y un sol quieto, parecía que el tiempo se había detenido en aquel lugar. Me senté en una banca a la sombra y pensé y repasé mis actitudes, algo fallaba y me hacía caer de vez en cuando, respire ese aire seco de verano, tibio y ahogante, no había lugar libre de calo. Al final de la plaza había una baranda, que se deformaba en ondas y detrás de ella un risco, de un par de metros, que llegaba al mar, todo estaba calmo, muerto o dormido y el cemento hervía bajo mis pies, no calculé el tiempo que estuve perdido en pensamientos mirando al frente. Pero era necesario.
No sé cuantos años tenía, ni nada, pero sin duda era un hombre moldeado por la vida, se veian los años cuando caminaba, se sentó en la misma banca que había elegido yo, me miró, con ojos cansados y caidos esperando a que lo mire, pero no lo hice, no necesitaba conversar ni hacer amigos casuales en este momento, a simple vista no era muy interesante pero su presencia me hizo sentir incómodo, por alguna razón, y lo miré, pero en ese momento estaba perdido en un ave posada en la punta de un mástil. El ave limpiaba sus alas, él no le quitaba la vista de encima, pero supe que sabía de mi incomodidad, miré un piedra para usarla de muralla, para no tener que mirar, y le pregunté: "¿por qué la gente huye de sus problemas? ¿Por qué no solo los enfrenta?" Se acomodó el sombrero, inspiró y miró el suelo. "Estoy cansado de escapar de mis problemas, y los empecé a enfrentar, pero no es diferente a huir" le dije. hizo un recorrido con su mirada desde el cemento hasta mí y dijo: "La gente no los enfrenta... pero si los enfrentas y no sabes cómo, es tan malo como si no los enfrentaras". Me sorprendió su respuesta, esperaba algo más simple, algo tan superficial como la intención que había tenido yo de conversar con él, pero tenía razón, y empezó a surgir en la profundidad de mi mente la necesidad de escuchar lo que tenía que decir y pregunté: ¿Quién sabe cómo enfrentar los problemas? No era la pregunta que quería hacer, pero tal vez haría que no se percatara que de verdad quería su respuesta. Miró el cielo y frunció el ceño, "debo irme", dijo, se levantó de la banca y su sabiduría tras él, caminó afirmándose en su bastón, giró hacia mí y dijo "La clave no es enfrentar los problemas como un necio esperaría inmóvil un árbol mientras cae hacia él, sino que debes intentar salir de tu mente, pensar en como piensas, y mirar las cosas realmente como son, desde fuera de tí, y ahi enfrentarlos, porque los humanos somos expertos en autoengañarnos, y eso no es lo más terrible... Lo más terrible es que lo sabemos, es decir, somos cómplices de nuestro autoengaño".
Terminó de hablar, se dio una vuelta y se alejó caminando lentamente por uno de los caminitos que habian en aquella plaza, como si supiera y compartiera el ritmo del día, pero el viento ahora corría y la tarde se tornó viva y fresca.

lunes, 21 de enero de 2013

Otoño y otoños

Esta vez intentaba despejarme, busqué algún lugar donde sentarme, poder pensar, parecía que pensaba mejor quieto. El día estaba húmedo por la lluvia del día anterior, pero soleado, algo llamaba mucho mi atención, los colores eran más intensos que en un día de sol normal, como si cada cosa que existiera absorbiera el agua que cayó y sus colores tuvieran vida. Me senté en el borde de una rampa de cemento, y perdí mi mirada en los imponentes árboles de la plaza, que en otoño tenían otro tipo de sabiduría. Ahí fue cuando descubrí algo, o realmente no lo descubrí, sino que lo vi simplemente... ¿Realmente a alguien le importa la vida de las hojas? mientras todos viven su vida, las hojas de los árboles viven la suya, aunque nadie las vea, aunque nadie las observe, ellas viven y mueren, y la forma más clara de re-descubrirlo fue ver el viaje de una de ellas desde la copa de un árbol hasta el suelo, mientras bailaba con el aire, yo sabía que su vida se iba apagando, y el tiempo que se demoró en apagársele la vida, comprendí que en mi vida también las estaciones estaban presentes, ya era hora de dejar morir hojas en otoño, dejar que el ciclo termine, dejar que los árboles cambien las hojas secas para que las nuevas salgan cuando tienen que salir, y así ir creciendo con cada estación. De pronto me imaginé la sabiduría que tendrían los árboles, al pensar cuantas veces en sus largas y aveces eternas vidas han cambiado sus hojas, cuantas cosas han desechado de sus ramas para poder hacerlas nuevas, para poder crecer, cuantas veces habrán dado fruto, cuantas veces expandieron a través del viento sus semillas y cuantos pequeños árboles más poblarían los lugares para poder seguir haciéndose sabios...Mi mente, perdida por algún lugar del universo interior empezó a dar vueltas y sonreí hasta que de pronto volví a mí. Pensé que me estaba mirando, o tal vez me estaba mirando... Una joven, que con los colores, el tono que deja el sol antes de desaparecer y la atmósfera creada por mi mente... era una de las criaturas más hermosas que había visto en mucho tiempo, en el instante que la miré ella desvió la mirada, entrecerré los ojos, por los últimos rayos de sol que se estrellaron en mis pupilas, en ese instante el tiempo tomó otro ritmo, sería estúpido decir algo sobre ella, no la conozco, no la he visto antes, pero si... hizo que el tiempo cambiara su ritmo, y eso debía ser por algo...

lunes, 14 de enero de 2013

Notas E. Silverking, noviembre 1837

Corría el año 1837, era algún día de noviembre, caminaba por alguna razón por una calle poco transitada, bueno en realidad la razón la tenía muy bien pensada; llegar más rápido a mi destino, una taberna que quedaba al otro lado de la ciudad. Mientras caminaba, me esmeraba en ver a la gente de mi alrededor, y qué es lo que hacían, busqué alguno que hiciera algo diferente, y no tuve resultados favorables, todos trabajaban con mucho afán, como si no hubiera mañana, los niños empapados en lodo, por los charcos de agua que habían en las calles regadas de baches, hacían oídos sordos a los llamados de sus madres  que los llamaban desde las ventanas para entrar. No sabía la hora con exactitud, pero mi intuición, que por cierto siempre ha sido mala, me decía que tal vez eran como las seis o siete de la tarde, seguí caminando hasta que salí a una calle bastante más ancha que los callejones que había dejado atrás, y como si fuera un mundo opuesto, todo cambió, ahora no trabajaba la gente en esta parte de la ciudad, sino que estaba sentada en sus patios con césped bien cuidado, niños y niñas bien vestidos jugaban con sus perros bien bañados, y mayordomos servían té en tazas que estaban sobre mesas en los jardines, era diferente aparentemente hablando, pero algo era igual... Lo que es el humano ególatra en esencia se podía ver, sobre todo cuando es regido por algo que no incluye la existencia, cualquiera sea la posición en la que se encontraba un ser, por esto muchas situaciones y hechos no entendía, porque yo comprendía y aprehendía el Ser de otra forma. Hace algunos años intenté entrometerme en asuntos de señores y nada resultó, también quise probar la vida del trabajador esforzado y del campesino, era bastante 'digna', pero mi alma era perceptiva a lo que mis sentimientos demandaban, fuera de eso todo me parecía superficial y frívolo, carente de profundidad y goce, y mientras más me acercaba a mi taberna favorita pude percatarme de algo que realmente me dejó estupefacto, un árbol a lo lejos bailaba al son de una brisa, solo se entendían ellos, existía una armonía sublime en ellos, y con esta revelación comprendí que la belleza de la vida está en la libertad, pero no en la libertad que está en los jardines con mayordomos, ni en las tabernas de la ciudad, es una libertad más profunda, más abismante, es la libertad que une las almas, y es hecha poesía, en lo sensible para poder respirarla.

domingo, 13 de enero de 2013

"Estaba flotando, flotando en un mar Irreal.
Miré al horizonte y vi la realidad,
me acerqué, nadé
nadé y me acerqué de a poco.
La alcancé
se desvaneció
volví alcanzarla
se desvaneció.
¿Será esta la verdadera realidad? me pregunté...
Seguí nadando hacia otra realidad...
cuando llegué intenté alcanzarla
pero esta vez yo no la alcancé
ella me alcanzó a mi,
y no he vuelto a flotar
 en un mar de realidades irreales.

La encontré, o ella me encontró,
me recibió me alcanzó, me salvó
tal vez la paciencia no sea una ciencia...

sino solo esperar"
E.S.

De ida y vuelta, más complicado con lluvia...

"De ida y vuelta, es la unión entre el caer y el suelo,
es el olor del café y el café...
Hasta se dice por ahi que es el viaje de una gota de agua desde el cielo hasta la tierra,
pues mil veces más, quizás, esta nacerá y morirá,
eso no cambiará, pero si cambiará quién está bajo ella.
En otras palabras es un viaje, es el viaje y el que viaja,
es quién lee y quién escribe,
es el que entra al universo de lo desconocido por un tropiezo,
es estar vivo y vivir la vida.
es hacerlo propio y hacia fuera.
Y finalmenten dicen que mientras llueve mas ondo se vuelve,
pero más firme queda cuando la lluvia se va."
E.S.